Mis alimentos favoritos para iniciar la alimentación complementaria

En los últimos años, distintas asociaciones pediátricas han señalado que no existe un orden específico obligatorio para introducir alimentos al iniciar la alimentación complementaria. Sin embargo, sí hay evidencia que recomienda incluir desde el inicio alimentos ricos en hierro, ya que este nutriente es clave para prevenir la anemia en los primeros años de vida.

Durante mucho tiempo se pensó que era necesario retrasar la introducción de ciertos alimentos para prevenir alergias, pero actualmente no hay evidencia que respalde esta recomendación. De hecho, el Comité de Nutrición de la ESPGHAN ha señalado que no es necesario evitar o retrasar alimentos potencialmente alergénicos, como el huevo o el pescado, tanto en niños con riesgo como sin riesgo de alergias.

Por eso, al no existir un orden establecido, podés iniciar con los alimentos que mejor se adapten a tu familia, siempre respetando las recomendaciones de seguridad (como los alimentos que se deben evitar antes del año), ofreciendo pequeñas cantidades y dando tiempo para observar la tolerancia.

Algunos de mis alimentos favoritos para iniciar:

Leguminosas, carne, pescado, huevo y cereales como la avena: fuentes importantes de hierro.

Papaya y ciruela: pueden ayudar en caso de estreñimiento o a mantener una mejor regularidad.

Aguacate y mantequilla de maní sin azúcar añadida: aportan grasas importantes para el desarrollo.

Yogurt natural (no griego): puede ofrecerse en pequeñas cantidades, idealmente sin azúcar añadida.

Semillas (como chía o linaza molida): se pueden incorporar desde el inicio en pequeñas cantidades, facilitando la exposición temprana a distintos alimentos.

Camote, tomate, banano y brócoli: alimentos fáciles de incorporar y que muchas familias ya consumen en su día a día.

Recordemos que no existe un orden específico para iniciar la alimentación complementaria. Cada familia puede comenzar con los alimentos que mejor se adapten a su realidad, gustos y dinámica en casa. Estas son solo algunas ideas para orientarte, pero lo más importante es que el proceso se sienta tranquilo, posible y adaptado a ustedes.

‍ ‍

Anterior
Anterior

Más allá de la comida: libros para aprender desde pequeños

Siguiente
Siguiente

Señales de alerta en niños con alimentación selectiva