Más allá de la comida

Detrás de NutriAsch estoy yo, Katherine, pero sobre todo alguien que ha acompañado a muchas familias en momentos donde la alimentación se vuelve una preocupación, una duda constante o incluso una fuente de estrés.

Con el tiempo he entendido que no se trata solo de qué comen los niños, sino de cómo viven las comidas, cómo se sienten en la mesa y qué relación van construyendo con la comida desde pequeños.

También he aprendido que cada familia es distinta. Hay rutinas, cansancio, horarios complicados, gustos, etapas… y todo eso importa. Por eso, mi forma de trabajar no busca que las cosas sean perfectas, sino que realmente funcionen en su casa. Acompaño desde la empatía, escuchando, adaptando y respetando los tiempos de cada niño y de cada familia.

En lo personal, estoy casada desde hace casi 5 años con José Pablo y soy tía de 5 princesas (Sofi, Emma, Amina, Maia y Paz) y de 3 príncipes (Gabriel, Julius y Sebas), además de dos “postizos” muy cercanos: Gabo, hijo de mi prima, y Sol, hija del primo de mi esposo. Todos menores de 6 años.

Aunque muchos de ellos viven lejos —Emma y Maia en Inglaterra, y Julius y Amina en Boston—, trato de aprovechar cada oportunidad para compartir con ellos, desconectarme y disfrutar tiempo de calidad. Sin duda, son una de mis mayores ilusiones.

NutriAsch nace justamente desde ahí: de la necesidad de tener un espacio más real, sin juicios, sin presión y con herramientas prácticas que sí se puedan aplicar en el día a día.

Porque al final, no se trata de hacerlo perfecto. Se trata de hacerlo posible, con calma y cuidando no solo lo que comen los niños, sino también cómo se sienten alrededor de la comida.